Como una serie corta de fotogramas en el que faltan muchas tomas
Cuestión de piel
Mamá gallina
El nido
Herencia inmaterial
Trascendencia
1. Cuestión de piel:
La piel que habito: Física y química como elementos de atracción para perpetuar los genes.
La piel que dejo de habitar: Cesión e intencionalidad en la construcción de la estructura familiar.
2. Mamá gallina:
El arquetipo del ser que cuida brindando seguridad, apoyo emocional incondicional y un entorno de profunda confianza.
3. El nido:
La protección y cuidado que favorece el desarrollo saludable e integral del individuo frente a la sobreprotección o barreras que genera dependencia o impiden la autonomía y expansión del ser.
4. Herencia inmaterial:
Valores y formas de pensar el mundo como legado a conservar o transformar.
5. Transcendencia:
La presencia de la madre en nosotros a través del recuerdo y el vínculo con la Vida.
FOTOGRAMAS MARe
Este SUMMOR* presenta una transformación de los Fotogramas MARe en mi lenguaje, el de las flores y el alimento. A través de ellos me expreso, medito, converso…
Los fotogramas MARe conectan con Summor a través del simbólico cordón umbilical.
TRANSFORMAR LO QUE RECIBIMOS
NO SOMOS ELLA PERO ELLA ESTÁ EN NOSOTROS
Científicamente es cierto. La ciencia ha demostrado que las madres siguen viviendo dentro de nosotros de forma activa a través de dos mecanismos físicos y biológicos fundamentales: el microquimerismo materno y la herencia del ADN mitocondrial.
El primero, el microquimerismo materno, se refiere al intercambio de células entre la madre y el feto durante el embarazo.
El segundo, el ADN mitocondrial, se hereda exclusivamente de la madre a diferencia de ADN nuclear que combina información de ambos padre. Esto significa que cada célula de tu cuerpo contiene el rastro genético intacto de tu madre, de tu abuela y de toda tu línea materna.
¿Por qué SUMMOR?
Inventé esta palabra cuando era pequeña.
En el idioma de mi madre, el sueco, la palabra “flores” se traduce como “blommor”. Mis primeros recuerdos están siempre entre ellas. Apenas balbuceando, yo decía “summor” en lugar del correcto “blommor”. En un intento de llevarme por el camino establecido por la norma, un día uno de unos de mis tíos me invitó a repetir… “blo”…”blo”…“blo”… Tras lo cual yo tenía que añadir: “mor”. Y sí, seguí sus indicaciones iniciales, pero parece que seguía gustándome más la forma propia porque mi respuesta fue: ¡¡“blo”… “blo”… “blo”… “summor”!!
La anécdota se sigue repitiendo en la familia.
Causalmente “summor” también se compone de dos palabras importantes y conectadas con el contexto de esta exposición compartida.
SUM = Corazón. En chino
Dim sum, literalmente “tocar el corazón”, sería el equivalente asiático a las tapas o pinchos.
MOR = Madre. En sueco.
Este SUMMOR* presenta una transformación de los Fotogramas MARe en mi lenguaje, el de las flores y el alimento. A través de ellos me expreso, medito, converso…
Los fotogramas MARe conectan con Summor a través del simbólico cordón umbilical.
“SUMMOR”
Transformación y recetas
La cuadratura del círculo
El círculo asociado a lo femenino, lo divino, el cosmos.
La unión de ambos en representación de la armonía y el equilibrio.
En el centro, el símbolo del infinito, los lazos, el compromiso.
Cocer ligeramente al vapor ya pelado “el gatet” o pintarroja. Cocinar a la plancha la sepia.
Una vez fríos ambos, preparar un salpicón añadiendo cebolla fresca muy picada y una vinagreta.
Lavar arroz para sushi y cocer. Dejar enfriar.
Montar con moldes cuadrado y circular. Espolvorear sésamo negro sobre cuadrado que corresponde a la parte del arroz y colocar el salpicón en el centro. Usar alguno de los tentáculos de la sepia para dar forma a un símbolo de infinito, rociar con aove y decorar con hojas y flores de tomillo limonero.
¿Qué fue primero el huevo o la gallina?
Se trata de una adaptación evolutiva que representó el salto definitivo de los vertebrados hacia la vida terrestre.
Cocer ligeramente un filete de gallineta. Apartar e infusionar con unas hojas de hierbaluisa.
Dejar enfriar.
Lavar arroz para sushi y cocer con este caldo.
Desmenuzar la gallineta. Añadir un poco de alioli suave con azafrán y una pizca de cúrcuma. Enfriar y crear una “yema”.
Colocar un poco de arroz sobre un trozo de papel film. Cubrir e ir dando forma de un huevo. Hacer un pequeño agujero y encajar con cuidado la “yema”. Cubrir con un poco más de arroz para cerrar el “huevo”. Volver a cubrir con el papel film y apretar con cuidado. Guardar cubierto en refrigeración.
Para servir verter un poco de caldo del pescado con soja y unas hebras de azafrán. En el centro del plato colocar una cucharadita de puré de patata aromatizado ligeramente con AOVE y guindilla. Partir el “huevo” en dos con un cuchillo bien afilado y colocar una hoja de hierbaluisa. Dejaremos esta mitad sobre el puré tapándolo por completo.
La galera que quería ser cigala
Esencia y sabor profundo a los que se les permite crecer y expandirse.
Cocinar a la plancha con unas gotas de aove y sal de las Salinas de Santa Pola.
Lavar arroz para sushi y cocer con agua de cocción de mariscos y remolacha. Formar unas bolitas pequeñas y decorar con pétalos de geranio.
Con el mismo material, crear un vestido propio
Agradecer y transformar lo que recibimos.
No podemos cambiar nuestra naturaleza. Tampoco obviar lo recibido pero sí decidir cómo queremos seguir con todo eso y darle tantas vueltas como necesitemos o sintamos que son necesarias.
Nuestra esencia no cambia pero nuestras herramientas y vestimentas pueden hacerlo constantemente.
Limpiar los boquerones y prepararlos en vinagre. No descartar las espinas.
Lavar varias veces el arroz y cocer. Rociar con el marinado de los boquerones.
Lavar y secar bien las espinas. Enharinar con harina de arroz y freír.
Servir con el arroz y boquerones en vinagre. Decorar con flores de romero.
Placenta: Memoria y vínculo
La placenta como órgano temporal que se forma en el útero durante el embarazo y conecta a la madre con el bebé, es vital para la gestación. Se forma a partir de una porción de tejido materno y una porción del feto.
Enterrar la placenta, el saquito que nos protegió, es una tradición milenaria. Se trata de un acto de agradecimiento a la tierra por haber nutrido al bebé. Se cierra el círculo. Todo está conectado. Nada se pierde. Todo se transforma.
Rehidratar hojas de arroz ecológico.
Rellenar con arroz, salmonete y brotes de salicornia.
Servir sobre vinagreta de granada y decorar con flores de cordifolia.